sábado, 12 de diciembre de 2009

Otro día más llorando por él

Allí estaba otra tarde más, sentada en aquel banco que doblaba la calle, justo delante de aquel edificio color platino. Era el dolor y la rabia lo que provocaban que terminase sentada en aquel banco por tercer día consecutivo. Tenía los ojos rojos y se le había corrido el rímel de tanto llorar. Se odiaba a sí misma por ser tan frágil, por permitir que la humillasen de aquella forma y, sobre todo, por amar a una persona que le había roto el corazón. En los últimos días al levantarse se sentía decidida a ir a ese edificio y timbrar en el cuarto derecha para dejarle las cosas claras a ese indeseable, pero una vez que llegaba a ese calle los recuerdos la acorralaban y terminaba en aquel odioso banco donde se pasaba el tiempo llorando. Le dolía tanto pensar que mientras ella estaba en aquel banco sentada muriéndose de dolor, otra mujer estaría saboreando el placer que él le ofrecía entre sus sábanas de seda... Aún se acordaba de aquellas sábanas entre las que había disfrutado en tantas ocasiones, entre las que había saboreado el poder de la lujuria y entre las que tantas veces había dicho “te quiero”. Sentía por él amor y odio, todo al unísono. Y por tercer día esperó hasta que llegó la noche para volver a su casa donde permanecería hasta que, al día siguiente, encontrase la fuerza necesaria para volver a aquella calle otra vez.

6 comentarios:

  1. el odio y el amor van de la mano ... por suerte podemos dar un paso más allá y aprender a olvidar y a cicatrizar

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  2. Si le ha hecho sufrir de ese modo, no se merece más que un timbrazo en el cuarto derecha muy ruidoso y un bofetón de los que dejan marca. Si no es de las que usan la violencia, una mirada también vale ;)
    Un beso, Raquel (L).

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  3. Anda, dile que se vaya a la pelu, que se ponga guapa y que salga a pasear porque sí. Que los ojos rojos no quedan nada bien.



    miau
    con
    tostadas

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  4. Gracias por pasarte :)
    te sigo yo también!

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  5. Quizás mañana ella pueda con los recuerdos y le toque el timbre para dejarle las cosas claras..




    te quiero geme adicta invencible(L)
    y sabes que? sobran las palabras, y pase lo que pase, siempre sobrarán :)

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Coloréame el alma con palabras