miércoles, 4 de agosto de 2010

Lencería francesa con recuerdos apasionados

Hacía mucho tiempo que no utilizaba la lencería francesa que guardaba en el tercer cajón de la cómoda. Prácticamente toda esa lencería era de Lou Paris, adquirida en diversas tiendas de Madrid. De aquella le parecía un gasto útil, un detalle que los ojos de él agradecerían antes de quitarle esa lencería en la cama o en la mesa de la cocina. Ahora, mientras recordaba todos aquellos momentos, se daba cuenta de que a él le importaba una mieda la lencería, lo único que quería era follar.

Se acordaba de su última compra, un bustier rojo que ni siquiera había estrenado. Tenía pensado lucirlo la noche que cumplía veintiún años, pero entonces fue testigo de como su Romeo disfrutaba de los besos de otra mujer en aquel bar en el que celebraban el décimo aniversario de las empresas Fabiole. Aquella noche despertó de su perfecto sueño para adentrarse en el doloroso mundo real.

14 comentarios:

  1. Mejor un mundo real que vivir una mentira. Eso sí, estoy segura que encontrará a alguien interesado en verla con esa ropa interior tan francesa.

    Un muá(h) y un sugu de cereza!

    ResponderEliminar
  2. Aún es joven y seguro encontrara a alguien para alegrarle la vista con lenceria!
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Hola guapa, gracia por pasar por mi blog :)
    Me encanta el tuyo, así que, te sigo!
    Si quieres sígueme tú a mí tambien :)
    Un besito xxx

    ResponderEliminar
  4. Qué fea manera de cumplir 21 años :(
    Espero que no a todas nos pase algo así porque en casi un mes se viene mi cumpleaños y justo cumplo 21, jajaja.


    Muá.

    ResponderEliminar
  5. para ella esos 21 estarían malditos.

    ResponderEliminar
  6. Gracias por comentarme! :) jajaj sí, ojalá todos fueran como Ben y Emily... pero bueno, el resto de la historia no es tan bonita jajaj un beso! te sigo :D

    ResponderEliminar
  7. Un principe azul muy muy descolorido! Mas vale darse cuenta tarde que nunca


    (L)

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias por pasarte por mi blog, me alegro de que te haya gustado mi entrada.
    Es una triste forma de cumplir 21 años..
    Te sigo :)

    ResponderEliminar
  9. Jó, me ha gustado un montón :) Y los tíos son así, la lencería les da lo mismo...así de tristes son...

    ResponderEliminar
  10. El mundo real duele, pero es lo que hay...
    Yo tengo un regalito para ti en mi blog :)
    Un beso

    ResponderEliminar
  11. anda, que no merece la pena gastarse dinero para estar bonita, si ni siquiera se fija! que le den:) sísi.

    ResponderEliminar
  12. Bueno, no todas las historias de amor de la vida real son así. Seguro que pronto vivirá otra mejor :)

    ResponderEliminar

Coloréame el alma con palabras